Hola, aprendiente

Hola, aprendiente

Te preguntarás por qué te escribo. Porque necesitaba ponerme en contacto contigo. Porque llevo mucho tiempo intentando comprender quién eres en tu proceso de crecimiento personal y en tu relación conmigo y creo que por fin lo descubrí: eres aprendiente.

¿Sabes qué es un aprendiente? Que aprende.

No es (sólo) perogrullo. Tampoco lo digo yo (solamente). Te acabo de pasar la definición del Diccionario de la RAE. Yo también pensé cuando comencé a usarla de que estaba forzando la palabra. Pero no, ya estaba, como casi todo. Es cierto que no es de uso muy muy corriente. Para hacerse una idea: en Twitter, en septiembre de 2015 se han publicado 890.000 tuits con mención a estudiante/s, 373.000 a alumno/a/os/as, 29.000 a aprendiz. Sobre aprendiente/s hay… 15 tuits. Y 9 de ellos son míos.

Aprendiente. Que aprende. No me ha sido nada fácil descubrir tu tarea, que ahora es parte de tu identidad. Como todos, pensaba que eras estudiante y/o alumno. Pero hace tiempo me convencí de que esos descriptivos no te hacían justicia e impedían que entendiera tu labor, y la mía. El cómo y por qué es demasiado largo de explicar como para contarlo aquí.

La consecuencia de eso: estoy convencido que los conocimientos no son el centro de tu recorrido universitario (a lo mejor sí pesan más en carreras profesionalizantes). Son medio (deberían serlo) para conseguir otros fines más valiosos. Si los conocimientos no son el fin del universitario, tampoco lo es estudiarlos. No, no eres realmente un estudiante. Aunque te toque estudiar contenidos. Y no, no propugno que dejes de estudiarlos.

Resulta que tampoco eres alumno. El alumno es “alumno de”, que lleva a centrar el proceso en el profesor, en el maestro del alumno. Así lo reconoce el DRAE (“Discípulo, respecto de su maestro, de la materia que está aprendiendo o de la escuela, colegio o universidad donde estudia”). Porque tu misión, aprendiente, no es en absoluto un producto directo de la acción del docente, ni incluso del maestro. Es un proceso íntimo y volitivo del que recibe la formación. Creerse y convertirse en alumno es errar el tiro, porque el alumno pone sus ojos en el profesor, y cree que su misión principal es recibir del que sabe.

Eres aprendiente y no eres ni estudiante ni alumno porque lo más importante del proceso formativo universitario ni se estudia ni se recibe. Saber, saber pensar, saber hacer, saber decidir, saber ser. Sólo en el primer “saber” te basta el estudiar. Y sólo en parte esos otros saberes se consiguen por simple recepción de fuente externa. Eh, oh, que no es misión de la universidad enseñarte el saber ser, dirás, te dirán, me dirán. No, claro que no; es que es misión y tarea tuya, querido aprendiente. No es tarea de la universidad, pero sí que ella te da el contexto propicio para que aprendas y crezcas en el saber ser. Porque trabajando en tu formación intelectual, si consiguen aportarte preguntas y cuestiones relevantes sobre tu área, las preguntas obligan a plantearte quién quieres ser.

La única manera para saber quién se quiere ser es aprendiendo, acerca de uno mismo. Requiere abordar dos preguntas: ¿qué me gusta? ¿qué hago bien? El qué no se circunscribe ni conecta principalmente a contenidos ni áreas de conocimientos. Además de eso, se refiere principalmente a qué tipo de saber pensar, saber hacer, saber decidir, saber ser me gusta más y hago especialmente bien. Las asignaturas que se estudian y que enseña y evalúa el profesor dan una pista muy parcial para abordar esas preguntas. Dan indicaciones sobre capacidades intelectuales básicas. Pero quedan fuera de la esfera docente normal un montón de capacidades prácticas, habilidades, intereses. No soy ni mucho menos el primero en denunciar la ausencia de formación y evaluación en herramientas prácticas básicas necesarias para el empeño profesional. Pero no es esa mi preocupación principal. El problema estriba en que si esas capacidades no se trabajan, miden y evalúan en el proceso formativo, es casi imposible responder con fundamento a nuestra doble pregunta: ¿Qué me gusta, qué hago bien?

No pretendo ser ni un Steve Jobs ni un Savoranola de la educación. No soy ni pedagogo. Pero (casi) todo lo que he visto en el ámbito universitario español me muestra que la primera vez que un estudiante se pregunta lo que hace bien y le gusta es en la primera entrevista de trabajo. Si no ha hecho preparación de entrevistas, ante esa pregunta muchos se quedan incómodamente mudos, porque no saben qué responder. Porque nunca se han planteado esta pregunta en sus 4-5 años de carrera, porque los docentes no han forzado nunca a los estudiantes a que se planteen esa pregunta y que sean capaces de responderla (más allá de las actividades ligadas a contenidos). Tantas veces, las respuestas a esas dos preguntas basilares empiezan a emerger tras 10 o 15 años de experiencia profesional.

El primer paso es, por tanto, entender que no eres ni estudiante ni alumno, y asumir que eres aprendiente.

¿Qué pasa cuando quieres jugar tu papel de aprendiente, y aprovechar tu etapa universitaria para responder al qué me gusta, qué hago bien? La mala noticia es que vas a estar bastante solo en esta misión de aprendiente. Seamos realistas, el sistema educativo de por aquí no está planteado para trabajar con aprendientes ni trabajarlos. Probablemente tampoco lo sea en la experiencia personal que estás viviendo. Hay buena noticia, sí. Y es que no necesitas de ningún profesor para que te enseñe a ser aprendiente y te evalúe y te dé una respuesta. Ya habrás intuido que la respuesta sólo puede venir de ti.

Ser consciente de que uno es aprendiente es recorrer ya la primera parte del camino. El resto, es hacerse con herramientas para que, al exponerte a cualquier situación formativa (formal y académica, o no) aprendas algo, sobre esas dos cuestiones cruciales. Aprender siempre y en cada actividad que uno lleva a cabo. Es reto apasionante y estimulante. Y realista.

Los que están en el Grado de Economics, Leadership y Governance de la Universidad de Navarra son todos aprendientes. Lo saben desde el primer día, porque se lo cuento el primer día, ya que soy el director de ese programa. Y se lo repito en cada uno de los encuentros formativos que tengo con ellos. Y utilizamos herramientas para ser aprendientes.

Mi propuesta es que, con el tiempo, pueda compartir aquí herramientas para que, allí donde estés, puedas ser aprendiente activo. Si te interesa, te aviso.

Una vez que he descubierto que tú no eres ni estudiante ni alumno, también he entendido que yo no soy ni maestro ni profesor, ni docente. Ahora estoy intentando saber quién soy.

***

Soy Francesc Pujol. El que está detrás y delante de este blog. Converso y comparto en Twitter, sobre aprendientes y varias cosas más, como @NewsReputation.

El salario me lo da la Universidad de Navarra. Allí soy profesor en la Facultad de Económicas. Soy además director del grado Economics, Leadership & Governance, un espacio asombrosamente privilegiado para aprender con aprendientes. En Twitter es @ELG_Unav

Anuncios

11 comentarios en “Hola, aprendiente

  1. Muchas gracias!! No conicía esa definición, pero ahira musmo me la asigno. Me ha costado mucho llegar hasta aquí, y me queda tida la vida para seguir siendo aprendiente.
    Gente como usted es la se necesita para despestar al ser humano de rancios valores.
    Saludos a todos.

    Me gusta

  2. Aunque suene a tópico me parece que das en el clavo. Y me ha recordado al ideal de la antigua grecia de la ‘paideia’, que no tiene una buena traducción al castellano, pero que se suele traducir como ‘educación’. La educación para los griegos no era sólo ‘saber-técnico-reproducible’ sino aprender a mirar, a vivir, a convivir, a pensar, etcétera; es decir, ampliar mi saber a base de seguir mis intuiciones. De esta manera el papel del maestro o profesor no es de superior e inaccesible, sino de compañero de camino, basta pensar por ejemplo en Sócrates.

    Ánimo!

    Me gusta

  3. Soy una anciana q le encanta aprender.
    Fascinada con este foro o blogspot, como le llaméis, quiero tener contacto, para remitirlo a los hijos d mis amigas y para mí ..claro q necesito seguir aprendiendo para enseñar a la altura d las circustancias; q no es poco.
    Mucha gracias

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s